10 de mayo de 2023

Psycho Vitch

Dedicado a Trrr

I

Encontrar el camino es tan difícil T que la verdad es que a mi me ha costado cinco años o más llegar a algún a alguna suerte de sentido común. El terror T viene cuándo descubres que toda esa vinculación mística con Lo Sublime puede desvanecerse al verse entre psiquiatras psicólogos y demás parafernalia cara. Hablo de parafernalia porque sin duda T es una cuestión de perspectivas. Sé que tienes miedo, terror, pánico, rechazo, y hasta, si me lo permite el propio sentido común, odio. Una delicadeza tan inmensa como el amor. No hablo de sutilezas, sino de proporciones terroríficas: odiar a toda la humanidad o amarla por completo: con su belleza bondad, y también con su maldad y fealdad. Hubiera preferido ser una suerte de psicópata prostituta. Lo digo muy en serio. Para mí sería todo mucho más fácil si todo se redujera a impulsos biológicos: beber, comer, hacer caca, follar, y dormir. Pero es allí cuándo me elevo sobre toda la humanidad y me doy cuenta que amo tener sed, mendigar mendrugos de pan, mantener una abstinencia cruda cínica y radical que me obligue a salir de madrugada en busca de algo, y digo algo con dolor, porque debería ser alguien y no algo... a lo que follarme o ser follado. Por no hablar de mi affair con el sueño y el descanso. No quiero rendirme, ya no por cuestiones éticas, sino por cuestiones morales. De mi boca no saldrá ni una sola mala palabra, ningún gesto vacío. De mis ojos brotará una lágrima roja de sangre cristalina que empapará mis labios y saciará mi sed. Y al alimentarme de mi propia sangre, mi alma estará satisfecha. Luego decapitaré mi miembro para volverme una criatura sin apetitos de ningún tipo. Con dolor y perversión. Sellaré mi ano con pegamento para cirugías y de allí no brotará nada ni tampoco se deslizará nadie. Dejaré las pastillas, y superada la barrera del sueño, que sólo son intentos por volver a la manía suerte de intemperies desesperadas no habrá en mí tiempo para perder el tiempo: no habrá tiempo que importe porque sólo podré dedicarme a escribir mis últimos latigazos antes de tragar de mis lagrimales dos litros de sangre. ¿Cuánto tiempo tardaré en morir antes de acabar con toda esta broma tan sórdida y cruda? (***) De los buenos recuerdos tendré en el corazón tu mirada sorprendida antes de desaparecer de mi vista. No estoy durmiendo bien. ¿Soy un tirano? ¿Y por qué amo ser un tirano? ¿Será porque en realidad odio a toda la humanidad?... (***) Cerraré los ojos esta noche, y si Lo Sublime quiere podré despertar. Y si lo crudo quiere podré volver a beber, comer, hacer caca, follar y dormir. ¿Pero cómo voy a poder existir si no le soy fiel a mi religión? ¿Le importará a alguien si decapito mi miembro? ¿Lloraré o me volveré la criatura humana más dichosa del mundo? ¿Es que acaso quiero ser un ángel? Depravación, violaciones, maldiciones, odio, resentimiento, rencor, repugnantes flecha clavadas en mi hermoso cuerpo saludable. Sudoroso y orgulloso. Todos son unos hipócritas. Salvo Sífilis, Mon Amour, el resto sólo lo hace por gestar un maldito bebé subrogado. (***) Yo no quiero que me lobotomicen. Yo no quiero perder la memoria. Yo no quiero olvidar mis traumas. Yo no quiero ser un hipócrita más. Yo quiero morderle los dientes a la muerte.

II

Entonces, entre abismos se entienden los suicidas y los perversos. ¿Te has dado cuenta que eres como una rosa hecha de carne y huesos? ¿Acaso has visto las proporciones de tus espinas nacidas de las astillas de los huesos de todos aquellos que te señalan y se mofan de ti? Me cago en los muertos de los infames. No tenéis los cojones que hacen falta para tragaros las pastillas que me trago yo. Sois un puñado de imbéciles arrogantes, niños chicos, hijos de mamá y papá, de una mamá y un papá divorciados, porque vuestro padre está reprimido y vuestra madre os quería abortar. No pasa nada por ser discriminado. Lo divertido del asunto es cuándo intentáis aprovecharos de la gente noble. ¿Qué tengo bueno corazón? No lo sabes bien cuánto. ¡Mi puto corazón está intacto, aunque los puñales penetren en mi carne yo nunca dejaré de amar al género humano! ¡Para mí todos vosotros sois unos tiernos retrasados que no saben cómo encarar un buen pinchazo de esgrima! Os escupo la flema grisácea y verde de mis pulmones en el rostro tierno de vuestros hijos recién nacidos. ¿Y sabéis que ocurrirá después? Lameréis ese esputo y lo saborearéis porque, ojo, no he dejado de ser un ángel. Y os sabrá a Dios. Infames encaprichados. Todos vosotros estáis podridos, más que mis propios pulmones. 

III

Esto no es un juego, nunca se ha tratado de jugar. Esto es la vida real, y la realidad es colosal, indigerible, por eso muchos  prefieren mirar atrás cuándo sienten que le persiguen, muchos intentan prostituir su alma, vender sus huesos, hacer mierdas raras y luego ocurre lo que ocurre: -susurrando- que un demonio os perseguirá toda vuestra puta existencia.

Y yo me reiré el último, cabrones.

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