Perfórame el alma
Devórame la sangre
Ábreme las tripas
Sucumbe ante mi voodoh
Siente la maldad esquizofrénica
Saborea mi dulce voz...
Yo te invoco:
Tus ojos como garfios de mármol
tu lengua como un pincel
Y tus manos explorando
la cuenca de mis ojos:
Déjame ciego.
Entre pantanos y cigarrillos de un viejo diccionario
Lento como un acertijo que rompe quijadas
Mandíbulas de la depresión
Dientes malditos
(Me río tímidamente)
Sucumbo ante tu innegable figura
Me derrito en tu voz, como una serpiente alimentándose de un animal
Soy yo el animal y tu lengua la serpiente
Menos mal: estaré encerrado
Menos mal: me quitan la posibilidad
de cruzarme en tu camino
De la saliva de Dios
un hijo arrepentido
De las lágrimas de un espectro
reclamo tu nombre
En el abismo sólo hay espacio para tu voz
Y en el precipicio de la muerte me acompañará tu sombra
Y me sonreirá tu carcajada brillante
como una calavera desnuda
La infame existencia me compromete
a amarte
la distancia me compromete
a observarte
y la realidad me obliga
a olvidarte
En los campos de las lágrimas negras
los ojos rojos
y el sueño perdido
¿Dónde estoy?
¿Por qué tenías que respirar?
No eres más que un músculo sangrando
por favor
rómpeme el corazón
te lo suplico
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