donde estaban las gallinas ahora hay cemento
recuerdo aquel tejón
delicado y noble
sin vida
sobre una carretera regional
sin despedirse
qué pueden hacer unas manos por un puñado de células
dispuestas para la muerte
como un castillo de naipes
un efecto mariposa que nadie quiere mirar
cuánto habré cambiado mis disfraces
que ya no me reconozco ni en el reflejo
ni en la memoria
ya no reconozco lo divino
y si lo hago de mala forma
menciono a dios
el brillo de la placenta de una vaca recién nacida
explica por qué el agua es de color azul
lo explica todo
en el mayor momento de expectación preocupación y silencio
el resto de ganado parece también
quedarse callado
del interior de un animal
salen tantos colores
parece imposible
que el fin y la creación
creen una brecha biográfica
una cicatriz encendida de la que solo puedes esperar
algo nuevo en el mundo
llevo esperando mucho tiempo
ante estas bombillas
una lumbre sincera
rodillos llenos de fluidos
colgados en la cocina o en un almacén
en la calle o en mi armario
hay rencor en sus voces y hay
dolor en sus espaldas
qué más puedo esperar
que atornillar cualquier emoción
al nicho de aquello
que nadie quiere volver a visitar
enterrarlo en su pequeño cajón
de la grande cómoda de mármol
que decora el cementerio
que queda al lado de mi cama
donde guardo también
los pijamas y el dolor
de cuatro cuerpos irrumpiendo
dentro del mío
qué más puedo esperar
que un apocalipsis de traumas
de una ganadería de dos lóbulos
que no un ternero de dos cabezas
porque hace noches que no hay noches
solo lo que sucede al siguiente día
hasta alcanzar un sinsentido
y las estrellas parecen un cuento antes de dormir
solo que hace noches que no duermo
y que tampoco estoy despierto
ese tejón era una película coloreada
impávido no azul de muerte sin hinchazón
blanco negro y rojo vivo
sobre la carretera regional sin vida
blanca negra y un rastro
rojo
en frente de una casa verde
sin flores y con valla
a nadie le importa
a mí no me importa
me duele porque veo en él
mi corazón y no el suyo
(¿a nadie le importa?
¿a mí no me importa?
¿me duele porque veo en él
mi corazón y no el suyo?)
no hay una guía para el vivo principiante
maldigo no ver más allá de mí
maldigo un legado enquistado
que no se heredará nunca más
que me matará o morirá conmigo
como todo lo demás
como el resto de las cosas
que me parecen violentamente hermosas
y coinciden vivir amándolo
sin ningún tipo de idea
con la calma innata de improvisar
lo acepto
está bien
no hay lecciones para mí hoy
ni las habrá, ni las ha habido
no ha pretendido haberlas jamás
supongo que aquí acontece
en esta cabeza
la gentrificación emocional
la industrialización de la zona centro
la cabeza vaciada
la ecomuerte del ego
trastorno visceral
entorno bipolar
al final aquí es donde rozo mi piel quemada
cuando
donde decido que todo empiece a acabarse
es un remanso de paz
y todo lo que tiene que comenzar
entra se encuentra la puerta abierta
y dentro se fuerza la comodidad
una inmediatez casi animal
en la que nadie ni nada sabe si irse
o quedarse a mirar
***
II
qué ye eso que con
tantu mieu mira y
terror glaya
y colloráu chisca
atrapáu n'unos pocos deos de vía de tren
acorrexáu detrás de los demás
oi les voces por megafonía cuando taba de vuelta
home solu preciso volver al mio llar y eses manos tos güelen a borrina
qué ye eso qu'asustáu
chase de nueche suañando
y suaña que sospira
pero al espertar hiperventila
angliru eternu del mio pulsu afónico
tan llanu como una poza
tan doliosu como una ferida mortal
qué ye eso que ye ardor pero presta
de naturaleza gusana d'infinita capacidá de ser
igual un pequenu filo de metal que va tresformar el sol
que para güeyos ayenos va ser mutilación
pero ye porque nun se dexaron
travesar por tanta lluz los sos banzones
d'un nuevu día coles sos hores nueves
d'otros momentos
confiando en babayaes contemporanees
qué ye
qué ye
qué ye que paez que tol mundu vuélvese llocu énte la posibilidá de rellumar ensin esfuerzu
quién cierra l
a ventana y diz
que s'acabó
***