I.
En realidad todo empezó a cambiar desde que conocí a aquella mujer. No era una mujer cualquiera, pero mis vecinos y vecinas estaban llenos y llenas de leche caducada.
II.
la próxima vez me lo dices a la cara, jodida ninfómana retorcida de tetas de aguja.
La próxima te fumas los porros con tu vecino no en el ascensor sino en tu puta casa, retrasada mental.
Y de paso dile al sidoso de tu perro que deje de cagarse en el ascensor y en las escaleras, que parece que le metes la polla suya en la boca tuya y que le penetras el culo del chiguagua blanco con el dedo meñique de uña de bruja y largo.
Así te despido de mi casa.
Largo.
Por cierto en la puta vida te logras follar a mi papá, perra estúpida.
Firma,
Rey Rata
Dedicado a Sergy, te queremos muchacho.