Me habían jodido demasiado mal durante los últimos años. Descubrí que mi exnovia Gara me había hecho brujería. Lo descubrí porque en la biblioteca de la ciudad encontré un libro que ella misma hace unos 6-7años había sacado para estudiarlo. No me lo tomé como algo personal, pero sí es cierto que me molestó bastante. A fin de cuentas por qué ella sí podía recurrir al demonio y no yo que tengo uno personal muy interesante. Con el paso de los días meses y años había logrado aceptar mi personalidad. Sociópata. No era un alarde de grandeza, era mi yo más genuino. Mi alter ego criminal. Además de todo esto había entendido cómo funcionan la mayoría de las mentes de la gente, sin trucos baratos, con manipulaciones intensamente intuitivas. No era que Sergio fuera muy inteligente o listo, era que según el estudio clínico tenía que tener una de las siguientes opciones:
1 Superdotado
2 Retrasado mental
3 Sociópata encubierto
4 Psicópata virgen
5 Alienígena
6 Fantasma
Y aunque la figura del fantasma me acompañaba últimamente más de lo normal, la opción más certera era la de sociópata. Después de matar a mi agresor con un conjuro de magia negra entendí que había otorgado un alma al otro lado. No había manera de deshacer el embrujo. Ese moro de mierda está muerto. Lo sé con exactitud porque Ytchz hizo los honores. Por otro lado, el caso de Gara me conmovió. Esa mujer me odiaba de verdad. Y eso me daba mucho poder. Podía olerlo en todas partes, en mi forma de caminar y en mi forma de expresarme. Todo me recordaba a ella. No la echaba de menos, la gracia del asunto es que Gara no tenía cojones de mandarme un mensaje, aunque me stalkeara siempre. Menuda ruina de mujer. Lo último que hice fue mandarle un mensaje de disculpas. Eran genuinas, pero nunca respondió. No me impresionó. Sólo que, pensé, en realidad, ¿no te molaría follarme de nuevo, Gara? ¿No te gustaría meter tus finos dedos en mi culo lentamente mientras me suplicas follarme por detrás con un dildo atado a tu cintura? Quiero decir, Gara, bebé, mi amor, mi brujita torpe. ¿Crees que no pienso en ti? Estoy seguro que si me vieras a los ojos ahora mismo caerías derretida ante mí. Lo sé porque mis ojos muertos han mejorado con el paso del tiempo. Luego pienso en J. en lo estúpida e injusta que es. Niñata de mierda, sigue con tu rollo de hacerte la importante, a mí me va a dar igual siempre. Voy a fingir algo que no existe. Un beso que nunca recibirás y espero que eso te carcoma toda la existencia. Cuándo tengas hijos y le pongas al menor: Sergy. Después pienso en lo rica que está S. Esa cara de transexual macho que tiene la muchacha. Si hasta mi mejor amigo me dijo: "Coño Sergio, pero si eso es un travelo". Yo se lo pregunté en público y me dijo que me fuera de allí, no entiendo por qué se enfadó, si en realidad era una pregunta legítima. Sin necesidad o ganas de ofenderla. Sus labios carnosos, sus ojos oscuros, el olor de su cabello, su mirada, su rudeza. A mí me pone a mil verla. Me acelera el pulso, ¿Qué si me gusta esa chica, S.? No la verdad. Alguien tan exclusivo como yo jamás se fijaría en alguien tan insignificante. No está a mi altura mental. En mis laberintos, mi calabozo psicodélico. Pero qué buen par de tetas, mi amor. Mi reina. Qué rico culo plano tienes. Ese apestoso coñito de rata debe ser una delicia. A fin de cuentas dicen las lenguas que mucha gente se lo ha follado. Cada día más linda, esperando al hombre que se comporte como hombre. Encuentra aquí, en estas líneas el verdadero significado de lo que es un hijo de puta, puerca sucia y barata. Qué rica mirada, su generosidad. Los chicos del barrio intentando hacerse los guays, ja ja ja. Pero qué asco me dan. A todos con la mirada muerta les diría: ¿Y vuestras abuelas siguen vivas o tienen algún tipo de cáncer, eh, hermanitos? No estoy aquí para juzgar a nadie, pero todos vosotros sois escoria y os deseo la muerte. Ya no lo escondo. Deseo que todos vosotros muráis de formas extrañas e inimaginables. Esto es un diario de muerte. Un Sífilismonamour muy delicado. Es mi death note. ¿Me follaría ricamente a J? Sí. ¿Le follaría la boca a S? Sí. ¿Le daría por el culo a Gara? Obviamente sí, pero... ¿tiene importancia? Me dáis el más exquisito asco. Os veo y mi garganta se llena de pus morada. Os veo y mis dientes se vuelven de caries pútrida. Os veo y mi lengua se convierte en una serpiente roja. Os veo y no me despertáis ningún sentimiento de empatía. Por mí como si decidís quitaros la vida, al menos dejadme coger palomitas de maíz para gozármelo lentamente. Tengo otras miras.