Sergio, tú desprecias a la gente que no te da la razón o a la que siente cariño por ti.
Tú sabes Sergio, muy bien, que yo a Patricia y a ti los amo,v a pesar de tus desprecios y deseos de infelicidad que no los recibo y a pesar del silencio de mi hija. Mis hijos siempre estarán en mi mente y en mi corazón. Me llevo solo el inmenso amor que les tengo y les deseo mucha fortaleza al igual que la he tenido yo para empezar varias veces desde cero.
Ustedes me culpan y tratan de que sufra porque decidí divorciarme y vivir ahora como lo decido.
Es mi derecho. Igual que ustedes tienen derecho a vivir su vida. Cada cual decide ser feliz o no. Yo decido lo mejor para mí.
Agradezco a Dios por mis 60 años. Cada día me siento feliz por mi salud, por mi trabajo, por los miles de alumnos y alumnas que me llenan la vida.
Agradezco tener buenas personas a mi lado, más de las que alguna vez lo hubiere imaginado.
Adoro mis libros, mis paseos por la playa, el sonido melodioso del mar, mi aire lleno de salitre y mis gaviotas. El silencio.
Sergio yo te voy a desear mucha fortaleza para que te rescates de ti mismo y tengas el derecho de vivir contigo y con amor. Culpar a otros no te ayudará a afrontar tus problemas.
Que Dios te bendiga y te permita ser feliz.
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